Apr
13

Adiós, Hitch…y gracias por todo.

La mañana del 16 de diciembre del año recién acabado me encontraba en el aeropuerto de Fort Lauderdale, a punto de salir rumbo a Port Everglades para abordar el crucero en el que mi esposa y yo pasaríamos nuestra luna de miel. Mientras hacía fila en el counter de Alamo para devolver el carro que habíamos alquilado para movilizarnos durante la semana, me conecté con mi teléfono a la red inalámbrica del aeropuerto. Docenas de notificaciones y correos comenzaron a entrar rápidamente. Pero una de ellas, de CNN, me dejó estupefacto:

Breaking News: British journalist Christopher Hitchens dies after a battle with cancer, Vanity fair reports.

Christopher Hitchens, o “Hitch”, como se le apodaba cariñosamente, había sido diagnosticado con cáncer esofágico en junio de 2010 y en los dieciocho meses posteriores, el semblante de Hitchens se deterioró rápidamente hasta ser casi irreconocible. Mientras su aspecto físico parecía indicar que el fin estaba muy cerca, su característica lucidez  mental y su elegancia al hablar o escribir, que continuaba demostrando en cada nueva columna o en cada nueva aparición pública decían lo contrario. Tal vez por negación, pensé que todavía tendríamos Hitch para rato. Lamentablemente, estaba equivocado y la noticia me cayó como un balde de agua fría. No tuve la dicha de conocerlo en persona, pero sí a través de su ardua y extensa defensa de la razón, la ciencia, la honestidad intelectual y la libertad; y de sus constantes esfuerzos para combatir la epidemia mundial de la estupidez en todas sus formas y mutaciones.

Y ahora, ya no estaba con nosotros.

Hitchens nunca tuvo pelos en la lengua para decir las cosas como las pensaba, y todo parecía indicar que las pensaba en oraciones y párrafos perfectamente estructurados.  Verlo hablar detrás de un podio, o incluso en una entrevista informal era realmente un deleite para el intelecto, y en muchos casos, una invitación para observar cómo nuestras convicciones más profundas eran totalmente destrozadas delante de nuestros ojos. Richard Dawkins escribió sobre él: “Si alguna vez te invitan a debatir con Christopher Hitchens, no aceptes. Sus ingeniosos comentarios, su fácil acceso a su repertorio mental de citas históricas, su libresca elocuencia, su fluidez de palabra…amenazarían tus argumentos, incluso si tuvieras buenos argumentos para lanzar.” Y todo esto era cierto. Hitchens te aplastaba con hechos y con su retórica te daba la estocada final.

Por haber estado de viaje, no pude escribir nada en su momento, aunque tenía toda la intención de hacerlo. Incluso cuando regresé, me senté frente a la computadora y no logré escribir algo que valiera la pena. Creo que era el shock y la tristeza de haber perdido a uno de mis mentores intelectuales y, por qué no decirlo, de vida. Hoy, 13 de abril de 2012, Hitch estuviera cumpliendo 63 años y seguramente seguiría luchando en contra de la estupidez humana. Que lástima que se fue tan pronto. Pero cómo el mismo Hitchens dijo alguna vez: “vivo…si no, precisamente para reproducir mis genes, para tomar parte en actividades que puedan permitir que esos genes sean reproducidos”. El doble sentido de la frase es genial.

Adiós, Hitch…y gracias por todo. O Parafraseando un poco a Douglas Adams: “So long, and thanks for all the Hitchslaps!

Mar
21

Una vida mejor…

Hace unas semanas, un fotógrafo y cineasta neoyorquino llamado Chris Johnson comenzó un ambicioso y necesario proyecto: publicar un libro que cuente las perspectivas sobre la vida de 100 personas ateas u agnósticas – famosas o no – acompañadas de hermosas fotografías. La meta del proyecto es, como lo dice el mismo Chris Johnson en su página:

[...] hacer desvanecer la falsa idea de que las vidas de los no-creyentes son de alguna manera vacías y carentes de significado. Esta idea no sólo es falsa, sino que también es dañina. Lastima a aquellos que tienen miedo de “salir del clóset” como ateos porque se sienten atemorizados por lo que sus familias o amigos pueden pensar. Espero que este libro les llegue y les sirva como inspiración.

Aquí les dejo el video promocional.

Entre las personas que ya confirmaron su participación están:

    • Derren Brown, ilusionista
    • Alex Honnold, escalador
    • Dr. Steven Pinker, científico cognitivo/autor
    • PZ Myers, biólogo evolucionista
    • Dr. Daniel Dennett, filósofo/científico cognitivo
    • Dr. Lawrence M. Krauss, físico teórico/autor
    • Matt Dillahunty, presentador de The Atheist Experience
    • Dr. Michael Shermer, científico cognitivo/fundador de Skeptic Magazine/autor
    • Matthew Chapman, director y escritor de cine
    • Julia Sweeney, comediante
    • Dr. Steven Novella, neurólogo
    • Chris Mooney, presentador de Point of Inquiry/autor
    • Dr. Patricia Churchland, filósofa
    • Dr. Carolyn Porco, científica planetaria
    • D.J. Grothe, presidente de JREF
    • Beth Presswood & Lynnea Glasser, podcast Godless Bitches
    • David Silverman, presidente de American Atheists
    • Brian Dunning, presentador del podcast Skeptoid
    • Roy Speckhardtdirector ejecutivo de American Humanist Association

Para poder hacer realidad el proyecto se necesitan de $95,000 para cubrir los costos de viajes para visitar los hogares de estas 100 personas y la manufactura del libro final. Para este fin, Chris Johnson abrió una página en Kickstarter, un sitio dedicado a recaudar fondos de una manera segura y confiable para cualquier tipo de proyectos. Creo que esto es algo que cualquier persona – atea o no – debería de apoyar.

Mar
21

Y siguen los escándalos…

Tras esta seguidilla interminable de historias sórdidas sobre la Iglesia Católica, pareciera que ya no deberíamos de referirnos al tema como el escándalo en el que está metida la Iglesia Católica, sino el escándalo que es la Iglesia Católica. Recientemente salió a luz que en Holanda, en la década de los 50, al menos una decena de menores de edad fueron castrados en centros psiquiátricos católicos por supuestas conductas homosexuales o por haber denunciado abusos de parte de algunos miembros del clero.

¿Qué más se necesita para que un católico abandone esta sórdida institución y deje de apoyarla monetaria y moralmente?

Ya veo venir la respuesta…

“Es que en esa época, la castración era una práctica normal…hay que juzgar de acuerdo al contexto de la época…” Parece exagerado, o incluso una burla de mi parte, pero esta es la misma explicación que el mismo Joseph Ratzinger ha dado sobre los casos de pederastia y que el arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach dio sobre el robo de niños en España para ser vendidos. Me atrevo a decir que no ha habido ninguna institución más desconectada de la realidad y más equivocada sobre asuntos morales que la Iglesia Católica y que al mismo tiempo sea tan respetada, venerada y defendida por tantos millones de personas. Su único rival en este aspecto, podría ser el Islam. Así que repito la pregunta:

¿Qué más se necesita para que un católico abandone esta sórdida institución y deje de apoyarla monetaria y moralmente?

Mar
19

Ann Druyan habla sobre la vida, el Universo y…Carl Sagan

Ann Druyan fue la pareja de Carl Sagan durante las dos últimas décadas de su vida. Mientras estuvieron juntos, Druyan participó activamente en muchos de los proyectos de Sagan. Fue, por ejemplo, co-autora de varios libros con Sagan, entre los que se cuentan Comet, Shadows of Forgotten Ancestors y algunas secciones de The Demon-Haunted World. Editó The Varieties of Scientific Experience – una re-publicación de sus Conferencias Gifford en la Universidad de Glasgow. Formó parte del equipo de escritores de la inmortal serie de televisión Cosmos y produjo la adaptación cinematográfica de Contact, el único trabajo de ficción publicado por Sagan.

En noviembre de 2003, Druyan escribió un artículo para la revista Skeptical Inquirer sobre ciencia y religión, y la forma de ver ambas a través de los ojos del naturalismo. El texto es hermoso, elegante y extraordinario, y vale la pena leerlo en su totalidad. Sin embargo, quiero resaltar un fragmento que me parece que encapsula perfectamente la forma en la que muchos naturalistas apreciamos la vida y la proveemos de sentido internamente con nuestras propias reflexiones, conocimientos y experiencias. Expresa de una forma muy poética que no sólo una deidad externa es completamente innecesaria para proveer sentido a nuestra existencia, sino que también trivializa enormemente la realidad de esa misma existencia. En el último párrafo Druyan escribe:

Cuando mi esposo murió, porque era muy famoso por no ser creyente, muchas personas se me acercaban – todavía me sucede algunas veces – y me preguntaban si Carl había cambiado al final y se había convertido a la creencia en una vida después de la muerte. También me preguntan frecuentemente si creo que lo volveré a ver. Carl enfrentó su muerte con infatigable valentía y nunca buscó refugio en ilusiones. La tragedia era que ambos sabíamos que nunca nos volveríamos a ver. Nunca he esperado volver a reunirme con Carl. Pero, lo más grandioso es que cuando estuvimos juntos, por casi veinte años, vivimos con una vívida apreciación de cuán corta y cuán preciosa es la vida. Nunca trivializamos el significado de la muerte fingiendo que era alguna otra cosa diferente a un último adiós. Cada momento que estuvimos vivos y que estuvimos juntos fue milagroso – pero no en el sentido de haber sido inexplicable o sobrenatural. Sabíamos que habíamos sido beneficiarios del azar…Que el puro azar haya sido tan generoso y tan amable…Que nos pudimos encontrar, como Carl escribió de forma tan hermosa en Cosmos, sabes, en la vastedad del espacio y en la inmensidad del tiempo…Que hayamos podido estar juntos por veinte años. Eso es algo que me sostiene y que es mucho más significativo…La forma en la que me trató y la forma en la que yo lo traté a él, la forma en la  que nos cuidábamos el uno al otro y cuidábamos a nuestra familia, mientras vivió. Eso es mucho más importante que la idea de que lo volveré a ver algún día. Creo que no volveré a ver a Carl nunca más. Pero lo ví. Nos vimos el uno al otro. Nos encontramos el uno al otro en el cosmos, y eso fue maravilloso.

Sí, la muerte es muy dolorosa y muy difícil de enfrentar. Pero es una pena que se desperdicien tantos esfuerzos en buscarle un significado a la vida y la muerte en ilusiones, cuando todo lo que necesitamos está en nosotros mismos y en las vidas de otras personas que se entrecruzan con la nuestra “en la vastedad del espacio y en la inmensidad del tiempo.” La pregunta no es si hay vida después de la muerte, sino si hay vida antes de morir.

Mar
12

Explicando la evolución con una simple línea

En las ciencias, el genio no se encuentra únicamente en la capacidad para hacer nuevos descubrimientos y revolucionar nuestro conocimiento sobre el funcionamiento del Universo. También puede encontrarse en personas con una capacidad extraordinaria para poder ilustrar conceptos científicos complejos en una forma simple y comprensible para todos. Carl Sagan, Richard Dawkins y Brian Cox son ejemplos claros de este tipo de genialidad científica. Y es también el caso de este video del show británico Bang Goes The Theory.

Nada en la biología hace sentido, excepto a la luz de la evolución. Sin embargo, no todos la aceptan, por razones que poco o nada tienen que ver con la evidencia científica sino con ideologías de otro tipo. En algunos casos, es porque es explicada de una forma muy pobre. Afortunadamente, hay personas que sí la saben explicar y con formas muy ingeniosas. La simplicidad y la elegancia de esta explicación me dejó impresionado. Como dicen en inglés, it blew my mind.

Mar
08

KONY 2012: ¿Debemos de apoyar esta iniciativa?

Desde hace algunos días, circula a través de Facebook y de otras redes sociales un video hecho por un grupo de adolescentes acerca de un líder guerrillero de Uganda llamado Joseph Kony. Muchas personas han compartido y re-compartido el video de manera impulsiva y exhortado a otros a que lo hagan, bajo la premisa que cualquier persona que se preocupe por su planeta o por la humanidad tiene que hacerlo. Aquí se los dejo.

Yo voy a diferir un poco – o bastante – sobre la situación. Cualquier persona que se preocupe por su planeta o por la humanidad debe de pensar e investigar antes de actuar. El video me parece magnífico como forma de lograr dar a conocer esta horrible situación. Y vaya si no lo logró. Esta parte informativa es muy buena. Sin embargo, simplifica de forma irresponsable un problema que es mucho más complejo. Nosotros somos completamente ajenos a la situación que se vive en Uganda porque no vivimos allí. No tenemos ni la más mínima idea del contexto en el que todo sucede, y por lo tanto, podemos causar más mal que bien haciendo lo que estos tres adolescentes nos piden que hagamos. Invisible Children planea recaudar dinero para apoyar al ejército nacional de Uganda para que puedan luchar contra Kony y llevarlo a la justicia. Esto lo hacen bajo el argumento de que son los más capacitados para luchar contra Kony. El problema está en que el ejército ugandés no tiene un récord muy bueno que digamos. Han cometido su buena ración de crímenes, violaciones sexuales y abusos de poder en contra su pueblo. Al apoyarlos, se corre el riesgo de remover a un monstruo, únicamente para ayudar a crear otro peor.

Pero, ¿acaso no es mejor hacer algo que no nacer nada?

No necesariamente.

Cosas similares ya han sucedido antes. En 2003, por ejemplo, a través de cadenas de correos electrónicos y otros recursos del internet, se dio a conocer masivamente el caso de Amina Lawal, una mujer nigeriana, pobre y analfabeta, a quien se le quería condenar a morir apedreada por el “crimen” de haber tenido un hijo afuera del matrimonio. Este es el castigo para este “crimen” tipificado en la Sharia, o el código legal de los fundamentalistas islámicos, que han logrado implementar con éxito en varias regiones del oriente medio y del continente africano. Estas historias nos enfurecen a todos. Sobre todo a mí, y con más razón aun, cuando tienen sus raíces en el maldito fanatismo religioso. Pero reaccionar en la forma en la que lo pedían los correos electrónicos, únicamente ponía en mayor riesgo la vida de Lawal. Los promotores de su ejecución, al ver la creciente presión internacional para lograr su liberación, pudieron haber acelerado su muerte. Si se veían acorralados, podrían tomar la decisión de tomar la justicia por sus propias manos y ejecutarla antes de que la comunidad internacional lograra salvarla. Afortunadamente, esto no sucedió y Lawal fue liberada en septiembre de 2003. No fue gracias a firmas ni a correos electrónicos, sino al arduo trabajo de abogados expertos en leyes seculares y de la nefasta Sharia islámica, que emplearon hasta el último recurso para lograr su propósito.

El escepticismo es algo importantísimo, sobre todo cuando nos enfrentamos a situaciones en las que lo que entra en juego son nuestras emociones. Apliquémoslo a todo, no sólo a unas cuantas cosas. Si no, no sirve de mucho. Es natural que queramos ayudar a otros seres humanos, sobre todo cuando la desgracia en la que están es del calibre del caso de Joseph Kony y su Ejército de Resistencia del Señor. Sin embargo, hay buenas y malas formas de hacerlo. Invisible Children jugó un papel crucial por llevar esta horrible realidad hasta la sala de nuestro hogar, pero a partir de allí sus soluciones no son las más óptimas. Un poco de investigación sobre quién es Invisible Children y sobre la situación en Uganda, antes de compartir videos impulsivamente y dar ayuda monetaria, son de vital importancia, porque de buenas intenciones está empedrado el camino hacia la desgracia.

Por último, un hecho incómodo:

El video de Invisible Children también deja afuera una cosa importantísima. Nunca mencionan que Joseph Kony está cometiendo estos actos insanos y atroces porque cree que el dios cristiano le habló y le encomendó la tarea de instalar, a como de lugar, un gobierno teocrático en Uganda. Esto es muy importante. Se podrá matar o encarcelar a Kony, pero seguramente ya logró adoctrinar a otras personas para que cumplan con su “tarea divina” de hacer lo que sea necesario para instalar una teocracia cristiana en Uganda. La “guerra” no debe de enfocarse únicamente en individuos con ideas espantosas, sino en las ideas que les dan origen. En este caso, el fundamentalismo religioso.

Por favor dirijan a sus conocidos hacia este artículo para que puedan conocer ambos lados de la situación. Aquí dejo otros recursos de más personas que se han preocupado por dar a conocer la versión completa de la historia y que aportan mejores ideas para quienes están interesados en ayudar:

http://visiblechildren.tumblr.com/

http://justiceinconflict.org/2012/03/07/taking-kony-2012-down-a-notch/

http://tumblr.thedailywh.at/post/18909727859/on-kony-2012-i-honestly-wanted-to-stay-as-far
http://www.wrongingrights.com/2009/03/worst-idea-ever.html/

Lección del día: un poco de escepticismo y de pensamiento crítico, nos puede llevar mucho más lejos que actuar únicamente en base a nuestras emociones o nuestras intuiciones.

Mar
04

“Soy lesbiana porque me enamoré”

La noche del viernes, a sugerencia de una amiga, fui a Fridas en la Antigua Guatemala a ver la obra de teatro AFUERA. Lesbianas en escena. A pesar del tráfico excesivo para llegar (está cerrada la carretera de ida por reparaciones), más que valió la pena el viaje.

Me encantó.

Es una obra valiente y sincera en la cual cuatro mujeres, cuyo único “pecado” es el amar a otra mujer, expresan lo que ellas y lo que muchas otras personas homosexuales sienten y han tenido que aguantar de parte de una sociedad sumamente retrógrada, hipócrita y con “valores cristianos”. Una parte muy grande de la discriminación que los homosexuales tienen que aguantar es proporcionada por la religión cristiana y su obsesión con lo que los seres humanos hacen mientras están desnudos. Me alegra muchísimo que el elenco de AFUERA no haya dejado pasar esto por alto y que lo satirice de la forma tan genial en la que lo hace. Tatiana Palomo, en uno de los mejores momentos de la obra, nos dice “Yo soy lesbiana porque me enamoré”. Christopher Hitchens, durante la etapa de preguntas de un debate público llamado “¿Es la Iglesia Católica una fuerza de bien para el mundo?” dijo que “[l]a homosexualidad no es únicamente una forma de sexo. Es una forma de amor, y merece todo nuestro respeto por esa simple razón.” Es evidente que el cristianismo, para todo lo que habla sobre el amor, no tiene ni la más mínima idea de lo que es.

AFUERA. Lesbianas en escena, es una magnífica obra de teatro. Artística, sincera, impactante, divertida, emocional, profunda, inteligente. Nos demuestra que a pesar de todas nuestras diferencias, todos compartimos muchos de los mismos problemas, alegrías, tristezas, miedos, deseos y sentimientos. Según tengo entendido, únicamente queda una función más en Guatemala. Es una función gratuita el 8 de marzo en el Teatro de Bellas Artes. Luego, la obra va a El Salvador y a Costa Rica y no se sabe cuándo se volverá a presentar en Guatemala. Espero que sea muy pronto. Las reseñas de las obras de teatro y de películas suelen terminar con una frase que dice algo así: “Si tiene tiempo, vaya a verla, se la recomiendo.”

Yo simplemente digo vaya a verla. Si no tiene tiempo, búsquelo.

Mar
03

¿El gobierno de dios?

Todas las mañanas, lo primero que hago al levantarme es tomar mi teléfono y revisar los correos y demás notificaciones que recibí mientras dormía.  Hoy, me desperté con un correo de un amigo que me escribía para notificarme, entre otras cosas, de un corto artículo publicado la semana pasada en elPeriódico. Parece que el resurgimiento de los que juran y perjuran que la solución a todos los problemas que como guatemaltecos nos afectan es la instalación de una teocracia cristiana, es un cuento de nunca acabar. En esta ocasión, es Eduardo Liú Yon quien nos asegura que lo que debemos de hacer es dejar la ingenua idea de la Ilustración de mantener al gobierno libre de cualquier creencia religiosa. Lo que debemos de hacer es arrodillarnos y clamar al cielo que envíe a un gobernante comprometido con “hacer y accionar los principios del Gobierno de Dios™”. Según Liú Yon, en Guatemala es un tabú hablar de gobernar de acuerdo a los mandatos celestiales, y eso es una vergüenza en un país en el que el 98% de sus habitantes se identifican como cristianos.

Primero, quisiera preguntarle a Liú Yon en qué Universo vive. ¿Desde cuándo es “mala palabra” o un “excesivo tabú” hablar de dios y de gobierno en Guatemala? Durante las elecciones pasadas, varios candidatos a la presidencia hicieron alarde de sus creencias religiosas cristianas y de sus intenciones a gobernar con Biblia en mano. Patricia de Arzú repartió volantes con los diez mandamientos de un lado y sus ideas mesiánicas del otro. El lema de su partido fue – y sigue siendo – “Dios, Patria y Libertad“. Manuel Baldizón recorrió el país haciendo campaña con una Constitución en una mano y una Biblia en la otra, pregonando que iba a gobernar de acuerdo a ambas. El actual alcalde, Álvaro Arzú , utiliza su página de Facebook para publicar versículos bíblicos a diario. La Conferencia Episcopal de Guatemala, convocó a los candidatos a la presidencia a un vergonzoso circo en el que ni uno sólo se atrevió a cuestionar la autodenominada “autoridad moral” de la Iglesia Católica, y, en cambio, todos publicitaron sus creencias cristianas. La Sociedad Bíblica Guatemalteca creó una campaña llamada Un gobierno como Dios manda, en la que exige a los votantes que voten y a los funcionarios públicos que gobiernen, de acuerdo a varios pasajes bíblicos. El clima electoral guatemalteco, por desgracia, cada vez se parece más al de los Estados Unidos, en el que los candidatos pretenden tapar su incompetencia con su fanatismo religioso y los votantes utilizan su Biblia como manual para ir a votar. Liú Yon, me parece, vive en una burbuja aislada de la realidad.

Además, las razones para mantener un estado laico, no son “un tabú”. Un estado aconfesional es el único que puede garantizar la libertad de religión a sus habitantes. A pesar de que el 98% de los guatemaltecos son cristianos, no todos creen en lo mismo. Para empezar, ni siquiera todos creemos. Los que sí creen, tampoco se dividen nítidamente en católicos y evangélicos, como sugiere Liú Yon. Existen muchas otras denominaciones “cristianas”. Los católicos veneran a los santos. Los evangélicos creen que esto es idolatría y que es una ofensa a su dios. Los mormones creen que Jesús llegó a Estados Unidos después de resucitar y que Joseph Smith era su profeta. Los Testigos de Jehová creen que todos ellos están equivocados y que las tranfusiones de sangre son una abominación. Un gobierno que toma partido en esta discusión y prefiere las interpretaciones bíblicas de un grupo, por encima de las de otro, es una receta para el desastre. Liú Yon demuestra que su fanatismo lo mantiene completamente desconectado de la realidad. Aún si existiera unidad – cosa que no sucede – ¿cómo decidir qué “mandatos” seguir y cuáles no? ¿Qué hacemos con los niños que son malcriados con sus padres? ¿Los matamos como sugieren Levítico 20:9, Éxodo 21:17, Mateo 15:4 y Marcos 7:10? Con respecto a las mujeres que tienen relaciones sexuales antes de casarse, ¿las matamos a pedradas como sugiere Deuteronomio 22:20-21? A las mujeres que son violadas, ¿debemos de obligarlas a que se casen con sus victimarios como manda Deuteronomio 22:28-29? ¿Cuántos ejemplos más se necesitan para demostrar que un gobierno bíblico es ridículo, inmoral y perverso?

Seguido, quisiera expresar mi opinión de que lo que realmente es una vergüenza (para el cristianismo), es que un país en el que el 98% de sus habitantes dicen ser cristianos (seguidores de la religión verdadera, según todos ellos), sea un lugar en el que reina el miedo, el caos, los desastres, la inseguridad, la violencia, el hambre, la injusticia, la desigualdad, el racismo, y cuanta cosa negativa se nos pueda ocurrir. ¿Es así como el dios cristiano recompensa a sus fieles? Albert Einstein expresó en repetidas ocasiones su asombro con lo que muchas personas pueden llegar a creerse, a pesar de que las evidencias apuntan de manera arrolladora hacia otra dirección. Contestando a un colega llamado Edgar Meyer sobre si dios debía de castigar a los ingleses, respondió que veía “con gran lamento que dios castiga a tantos de sus hijos por sus numerosas estupideces, por las que únicamente [Dios] podía ser responsable.” En su opinión, “únicamente su no existencia podría excusarlo.” Una de las características que se le atribuyen al dios cristiano es la omnisciencia, es decir, la capacidad de conocerlo absolutamente todo – pasado, presente y futuro. Como Liú Yon expresa, citando el libro de Daniel, si dios es quien “quita y pone reyes”, ¿qué dice nuestra situación actual sobre su omnisciencia? Incluso, ¿qué dice sobre su carácter moral? Un dios que sabe lo que va a suceder si pone a Hitler al frente del pueblo alemán, y de todas maneras lo hace, es un monstruo. Concuerdo con Einstein en que únicamente su no-existencia podría excusarlo. Y esto es precisamente lo que sospecho que ocurre.

Pero uno no necesita involucrarse con estas confusas elucubraciones teológicas para darse cuenta de que lo que Liú Yon y sus colegas teocratas afirman es completamente falso. Las evidencias tangibles hablan por sí solas. Es conocido desde hace varios años que los países que consistentemente califican entre los más sanos, más prósperos, más felices y con más desarrollo humano son los países nórdicos. Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia y Dinamarca tienen muchas características en común, pero la más interesante de todas es que son sociedades en las que “los mandatos bíblicos” no tienen absolutamente ninguna relevancia para las políticas de gobierno y en las que la religión es mayoritariamente cultural para sus habitantes. Noruega, Suecia, Finlandia, Islandia y Dinamarca son unos de los mejores lugares para vivir en el mundo. Son los más pacíficos, los más igualitarios, y los que mejor permiten desarrollarse como seres humanos a sus habitantes, y a la vez, son países enormemente ateos y/o agnósticos. Los teocratas afirman que sin dios no se puede vivir bien. Los países nórdicos demuestran a diario que eso es completamente falso.

Las generalizaciones suelen ser estúpidas, pero una de tantas cosas que caracterizan a nuestro pueblo es que nos encantan las soluciones fáciles. Y por más que nos estrellamos con una pared cuando intentamos la salida rápida a un problema, no aprendemos y buscamos otro camino fácil que nos lleve, inevitablemente, a otro violento encuentro con la pared. Parafraseando nuevamente a Albert Einstein, la definición de la estupidez es seguir haciendo lo mismo y esperar obtener un resultado diferente. Esto es exactamente lo que hacemos, y es lo que Eduardo Liú Yon y muchísimos otros proponen que hagamos. Si queremos comenzar a salir de la tumba que hemos cavado para nosotros mismos, debemos de cambiar completamente nuestra forma de hacer las cosas. Tenemos que dejar de buscar soluciones fáciles a problemáticas sociales sumamente complejas. Tenemos que comenzar a ser más tolerantes a las diferencias. Tenemos que dejar de creer que lo sabemos todo. Tenemos que dejar de ser tan infantiles cuando nos critican. Tenemos que aprender a argumentar nuestra posición, con hechos, no con versículos bíblicos. Tenemos que dejar atrás las supersticiones.

¿Qué tal si la próxima vez que alguien nos ofrezca la panacea, La Solución™, le exigimos que presente la evidencia que respalda tan grandilocuente aseveración? En este caso, a Eduardo Liú Yon, a Patricia de Arzú y a cuanto fundamentalista religioso que asevera que la solución está en arrodillarse ante el dios cristiano y clamar al cielo por ayuda, se le debe de exigir que presente evidencias de su existencia, y de hecho, también de su benevolencia, dada la miseria humana de la que somos testigos todos los días. De lo contrario, no hay razón alguna para tomarlos en serio.

Feb
27

Lester

El mal.

Es uno de los elementos más tangibles de nuestra realidad. Convierte al concepto de una deidad omnipotente, omnisciente y omnipresente en un ridículo producto de la imaginación humana. El primero en exponer el problema del mal fue Epicuro, hace unos 2.300 años:

¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces no sería omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?

Sin embargo, quienes no dejan que los hechos se atraviesen en el camino de sus creencias, han encontrado diferentes maneras de jugarle la vuelta al argumento. Algunos dicen que el mal es producto del libre albedrío que dios le ha dado a las personas. En otras palabras, nos suceden cosas malas por culpa de nuestras malas decisiones. Incluso, hay personas que van más allá y afirman que suceden por castigo divino. Otros dicen que el mal es necesario en el mundo para que pueda existir el bien. Algo parecido a la observación que hacen muchos entusiastas de las tiras cómicas de que sin el Guasón no existiría Batman. Hay muchos que afirman que el mal es una prueba que dios manda para probar la fe de las personas, y que por lo tanto, no hay nada de que preocuparse. Dios tiene un plan para todos y al final todo resultará perfecto para quienes crean en él. En esta cosmovisión, la figura bíblica de Job es un ejemplo a seguir.

Todas estas explicaciones tienen la virtud de brindar algún consuelo a quienes tienen fe en ellas. Esta es la cosa más generosa que puede decirse sobre ellas, sin embargo. En mi opinión, todas son falsas y fallan rotundamente a la hora de conectarse con el sufrimiento profundo de muchos seres humanos.

¿No está de acuerdo?

Tengo cuatro palabras para usted: Lester Wilfredo Rivera Lorenzo.

En estos momentos, estoy casi seguro de que se está preguntando quién es Lester. No lo culpo. Hasta la noche del sábado, yo tampoco sabía quién era. Lester era un niño de 10 años que fue secuestrado mientras trabajaba vendiendo las conservas que hace su madre. Pasó desaparecido durante ocho días – tiempo que pasó sin que se supiera absolutamente nada de él. El 18 de febrero su pequeño e inocente cuerpo fue encontrado sin vida por un leñador a la orilla de un camino cerca de El Jute, en Chiquimula.

Decapitado.

Calcinado.

Las razones por las cuáles el nombre y la foto de Lester no están grabadas en la cabeza de todos los guatemaltecos, son varias. Lester Kroll-Bryce las expone magistralmente en su columna en Plaza Pública, llamada El niño de Guatemala. Recomiendo mucho su lectura.

¿Qué pudo haber hecho el pequeño Lester para merecer una muerte tan horrible? ¿Qué pudo haber hecho su madre para merecer ver a su hijito tirado a la orilla de un camino, ultrajado, decapitado y hecho un carbón? ¿Puede realmente el libre albedrío del pequeño Lester o el de su madre explicar este horrible suceso? ¿En qué Universo esto encaja con la existencia de un dios infinitamente bueno que ama a su creación?  ¿Son realmente necesarios estos dantescos acontecimientos para que pueda existir el bien, para que podamos “apreciarlo”, como algunos sugieren? O peor aún ¿qué clase de plan divino es este? ¿Qué posible propósito puede tener este plan? ¿Qué dice este “plan” de quien lo ideó desde un principio?

No me queda claro cómo se le pueden responder estas preguntas a la madre de Lester, sin fracasar miserablemente en comprender su profundo dolor y su intenso sufrimiento y hacer una burla de ellos en el proceso. La invención de un dios bueno y amoroso con un plan eterno para todos y cada uno de nosotros puede ser un consuelo para muchos. Pero sostengo que un consuelo falso, no es ningún consuelo.

¿Es que Dios quiere prevenir la maldad, pero no es capaz? Entonces no sería omnipotente. ¿Es capaz, pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo. ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿Es que no es capaz ni desea hacerlo? ¿Entonces por qué llamarlo Dios?

¿Cuándo aprenderemos?

Feb
26

Guía para interpretar la Biblia

Muchas conversaciones sobre la “autoridad” de la Biblia nunca prosperan porque requieren de una lógica especial. He aquí la explicación para poder utilizarla.

Digo…para que no volvamos a caer en la “trampa” de creer que la lógica convencional se aplica a tal documento.

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