Perdidos…

Hace algunos años, fui seguidor asiduo de la serie de televisión LOST. Las primeras temporadas fueron de lo mejor que he visto en la televisión, y aunque la calidad bajó en las últimas temporadas, la historia era tan buena y los misterios tan cautivantes que era imposible no seguir viéndola hasta el último capítulo. Digo que la calidad bajó porque a partir de la cuarta temporada comenzó a hacerse un poco obvio que, a pesar de lo que los escritores decían en sus apariciones en público o en entrevistas acerca de ir hacia un final preestablecido, realmente se la iban inventando mientras avanzaban. Surgieron contradicciones y se dejaron muchos cabos sueltos.

Acabo de enterarme que, al igual que los escritores de LOST, el Vaticano cada vez hace más evidente lo que muchos ya sabemos desde hace bastante tiempo: que la Iglesia Católica lleva siglos milenios inventándose la historia en el camino. Sin embargo, sigue teniendo fieles seguidores, que, a diferencia de los seguidores de LOST, no ven las contradicciones ni los cabos sueltos. O lo que es peor, que al igual que los seguidores más empedernidos – los fanáticos – ven las contradicciones y los cabos sueltos, y los justifican. Resulta que en 2008, la Iglesia volvió a verse obligada a ajustarse a la época, y con esto dio un gran paso hacia su eventual tumba a compartir un espacio en la fosa común con la religión sumeria, la babilónica, la asiria, la egipcia, la griega, la mitraica, la romana, la germánica, la nórdica, la maya, la azteca, la inca, y otros cientos de religiones extintas. En el diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, se publicó una nueva lista de “pecados sociales” que se agregan a la conocida lista de siete pecados capitales y que mandarían directamente al infierno a cualquiera que los cometa sin luego ser “absueltos por el sacramento de la penitencia”. Uno esperaría que estas “actualizaciones” no sean necesarias, al ser su fuente el creador del Universo, que goza de la omnisciencia. Sin embargo lo son, y de esta manera resultan sospechosamente…humanas. Veamos en qué consiste el upgrade:

    • Realizar manipulaciones genéticas.
    • Llevar a cabo experimentos sobre seres humanos, incluidos embriones.
    • Contaminar el medio ambiente.
    • Provocar injusticia social.
    • Causar pobreza.
    • Enriquecerse hasta límites obscenos a expensas del bien común.
    • Consumir drogas.

No hay que analizarlos mucho para notar las contradicciones entre esta Lista de Pecados Capitales 2.0 y el comportamiento de la misma institución que los formuló. Es evidente también que las fuertes críticas hacia la religión por haber promovido durante milenios la doctrina de que la naturaleza está para que los humanos nos sirvamos de ella, finalmente han calado. Haber denominado como un pecado mortal el “contaminar el medio ambiente” es una obvia reacción a años de críticas que han cobrado especial relevancia debido a las discusiones actuales sobre el calentamiento global. Me parece particularmente extraño que hayan denominado como pecado mortal el consumir drogas, no porque no vaya de acuerdo a lo que la Iglesia Católica ha hecho en el pasado sino porque uno creería que el creador del Universo estaría al tanto de que la drogadicción es una enfermedad seria. Nada extraño me parece, por el otro lado, que la pedofilia no haya logrado entrar en el listado. Talvez la consideraron, pero como sólo podían poner siete (“Los ocho pecados sociales” ya suena feo), consideraron que era más importante proteger embriones que a seres humanos vivos y con capacidad de sufrir. El Espíritu Santo obra de maneras misteriosas. Pero regresando a las contradicciones de comportamiento que mencionaba antes, considero que la misma Iglesia Católica “peca” de varias de estas cosas. Si una institución ha provocado injusticia social, ha causado pobreza y se ha “enriquecido hasta límites obscenos a expensas del bien común”, esa es precisamente la Iglesia Católica.

Habría que preguntarse que le echan al agua en el Vaticano que causa tanta amnesia selectiva en sus miembros.

Oscar G. Pineda

Oscar es un mamífero bípedo, de la especie Homo sapiens. Disfruta observando extrañas y repetitivas manchas en pedazos de papel, y oyendo a personas de acento raro hablar de peces con patas saliendo del mar; usando palabras raras como ‘qualia’ o números con muchos, muchos ceros. Tuvo la loca idea de dedicar su vida a hacer lo que le gusta, así que ahora está estudiando filosofía en la universidad y ciencia en su tiempo libre. Así se siente a gusto, cuestionando todo; hasta lo que “no se debe cuestionar”. Ah, y odia escribir sobre él mismo en tercera persona.

1 Comment

  • Reply October 27, 2011

    manuelblancopons

    Consumir drogas.

    Ok, ese es un problema, si esta tal y como lo estoy leyendo, pues bien que nadie tome ni una aspirina la cual esta catalogada como una droga, al igual que los analgésicos y otros productos que se venden en las farmacias.

    y si hay razón en:

    Provocar injusticia social.
    Causar pobreza.
    Enriquecerse hasta límites obscenos a expensas del bien común.

    si la misma religión católica lo ha venido haciendo desde su fundación, acaso no habían monasterios donde se comía bien, se estudiaba y se tenia un lugar fresco donde dormir, mientras que los pueblos no había que comer y si lo había, había que dárselo a algún señor feudal (por cuestión de impuestos y que la iglesia se aprovechaba de eso también) que estaba bajo la sombra de la iglesia, y así muchos casos mas.

    Realizar manipulaciones genéticas.

    haber cuantos de ellos no se vacunan contra las enfermedades, las cuales causan pequeñas (ínfimas) modificaciones genéticas a nuestros cuerpos para poder combatirlas…??? y la semilla que puede evitar morir por sequedad, plagas y se puede plantar en cualquier parate del mundo para que la humanidad pueda alimentarse?? esa es manipulación genética. Casarse y tener hijos, en cierta manera es manipulación genética, ya que el hijo tiene los rasgos y cualidades de los dos padres.

    Llevar a cabo experimentos sobre seres humanos, incluidos embriones.

    bueno, eso se hace a diario, con los comerciales de televisión, las creencias son un experimento sobre seres humanos, las torturas son un tipo de experimento para ver cuanto aguanta un ser humano antes de cambiar de opinión “la santa inquisición” es un muy buen ejemplo de eso,

    etc….

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