CA$H

El día de hoy se publicó una (casi) perfecta descripción del sastre convertido en multimillonario líder “espiritual”, Carlos “Cash” Luna:

Debiera de darnos en qué pensar un hombre que se vende como candidato presidencial en sus gigantografías y vallas publicitarias vendiendo sus “noches de gloria” y actúa como mercachifle de la religión. Debiera de causarnos desconfianza y pavor un hombre que se enriquece con la fe de un pueblo. La fe es otra cosa que seguir a estos falsos pastores, la fe amigo lector, es acaso lograr ver a Jesús en cada ser humano.

Casi perfecta porque la fe no es “lograr ver a Jesus en cada ser humano”. Aparte de que a la escritora se le olvida que el 66% de la población mundial no es cristiana, también sigue promoviendo la idea de que la fe es algún tipo de virtud.

No lo es.

Y eso es una gran parte del problema. Cristianos moderados o liberales como Gereda no se dan cuenta de que al proteger a la fe —a la creencia en ausencia de evidencias, o incluso en presencia de evidencia contraria— protegen a payasos como Cash Luna.

La fe es la licencia que nos damos unos a otros para creer cualquier cosa fervientemente cuando las razones y las evidencias brillan por su ausencia. Hasta que esto no nos quede claro a todos, Cash Luna seguirá coleccionando Rolex, conduciéndose en Mercedes-Benz y volando en jet privado hacia la Riviera Francesa mientras se degusta con un Dom Pérignon, a costillas de gente honesta —muchas veces pobre— pero ingenua.

Y todo mientras personas como Marcela Gereda le echan tierra con la mano izquierda y se la limpian con la derecha. ¿Acaso sería tan malo sentarnos un momento a analizar seriamente nuestras creencias y sus consecuencias? Es lo que cualquier persona con derecho a llamarse “adulto responsable” debe de hacer.

Oscar G. Pineda

Oscar es un mamífero bípedo, de la especie Homo sapiens. Disfruta observando extrañas y repetitivas manchas en pedazos de papel, y oyendo a personas de acento raro hablar de peces con patas saliendo del mar; usando palabras raras como ‘qualia’ o números con muchos, muchos ceros. Tuvo la loca idea de dedicar su vida a hacer lo que le gusta, así que ahora está estudiando filosofía en la universidad y ciencia en su tiempo libre. Así se siente a gusto, cuestionando todo; hasta lo que “no se debe cuestionar”. Ah, y odia escribir sobre él mismo en tercera persona.

5 Comments

  • Reply February 28, 2012

    TROLENCIO

    anda a chingar a tu madre

  • Reply September 4, 2013

    Gloria Rossi

    Está en su derecho de opinar y usando ese mismo derecho, me permito preguntarle: a Ud. le CONSTA lo que afirma sobre el Sr. Luna o si sólo repite lo que alguien le ha contado?
    Aquí hay libertad de cultos, hasta donde yo sé y también sé que la gente se congrega en esa iglesia libremente, sin ninguna coacción…

    • Reply September 5, 2013

      Oscar G. Pineda

      Cash jamás ha tratado de ocultar sus riquezas, Gloria; al contrario, hace alarde de ellas y se las atribuye a la bendición del Señor en su vida. El hecho de que la gente se congregue libremente, no hace que sus prácticas sean más o menos criticables.

  • Reply September 4, 2013

    Lucia Mendizñabal

    La verdad a mi parecer él hace mucha obra social. No con donaciones ni nada (que también las hace) sino haciendo que los que atienden su iglesia properen económicamente apoyándose unos a otros. (porque después de todo, gana más un pastor que dirige un grupo de personas prósperas, que un pastor de paupérrimos) Por otro lado, por no ser pastor de la iglesia Católica, nunca hizo un voto de castidad o de pobreza. Tampoco dirige una institución de beneficencia, así que ¿por qué tendría que ser mala su prosperidad?
    Quizás la Iglesia Católica, a la que pertenezco, podría aprender una o dos cosas de él.
    En el camino además les habla de cosas buenas, el respeto a la familia, la integridad, etc. Yo no soy cristiana, pero hay muchas cosas que admiro en él y que ya quisiera yo ver en nuestra clase política.
    Hay muchos oradores en el mundo que venden ideas. Todos ellos tienen buenos relojes, zapatos y trajes impecables. Un ejemplo de ello es James Malinchak, que gana millónes de dólares como orador motivacional y que yo sepa, no ha tenido un impacto en la vida de los asistentes a sus charlas como las tiene Cash con los de él.
    Y qué no tendría mucho más mérito llegar a donde está habiendo sido sastre? O quizás piensas que todo sería más tolerable si en lugar de sastre hubiera sido descendiente de los Castillo, estudiado en la sorbona y heredado una fortuna?

    • Reply September 5, 2013

      Oscar G. Pineda

      Creo que ninguna persona pensante ha sugerido que la prosperidad de Carlos “Cash” Luna es mala per se. El problema radica en lucrar con la fe de la gente, que a pesar de no compartir y de no ver de ninguna manera como una virtud, es deleznable. Cash Luna es un show.

      Le pregunto, ¿le parece que esto es algo digno de admirar y de desear en cualquier persona—no se diga en nuestra clase política?

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