No, señor Ratzinger…la amenaza es usted.

En declaraciones recientes, frente a diplomáticos de unos 180 países, Joseph Ratzinger arremetió nuevamente en contra de los homosexuales y sus derechos. Esto no es nada nuevo – desde que asumió su puesto, Ratzinger ha atacado a los homosexuales en cada oportunidad que ha tenido y en los últimos meses lo ha hecho con más frecuencia que la acostumbrada. Hasta podría decirse que muestra demasiado interés en el tema de la homosexualidad. Hay un dicho muy chapín sobre peras y los hábitos alimenticios de quienes hablan de ellas que yo he modificado un poco, pues me parece un poco más adecuado a la realidad de la situación: “Quien se pone a pelar la pera, es porque comérsela quiere.” O tomando prestada una frase del británico Stephen Fry en un debate llamado “¿Es la Iglesia Católica una fuerza de bien en el mundo?“:

Existen dos tipos de personas que se obsesionan con la comida: los anoréxicos y los obesos.

En esta ocasión, Ratzinger dijo:

Además de un objetivo claro, que es el que los jóvenes conozcan plenamente la realidad y por tanto la verdad, la educación necesita de lugares. El primero es la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer. No se trata de una simple convención social, sino más bien de la célula fundamental de toda la sociedad. Consecuentemente, las políticas que suponen un ataque a la familia amenazan la dignidad humana y el porvenir mismo de la humanidad.

Recuerdo que cuando Wojtyla estaba en su lecho de muerte, se mencionaba a Ratzinger como uno de los principales candidatos a sucederlo y entre sus puntos fuertes se mencionaba que él era uno de los “más altos intelectuales de la Iglesia”. Como no-religioso, me daba igual quién quedara al frente de la Iglesia Católica, pero sí recuerdo haber pensado que por lo menos, al tener un papa “intelectual”, el discurso fanático se reduciría.

Qué equivocado estaba.

El papado de Ratzinger se ha caracterizado por el escándalo, la irresponsabilidad, la amnesia histórica, la incitación a un constante enfrentamiento entre creyentes y no-creyentes y una fuerte intolerancia hacia las personas diferentes. Uno creería que una persona “intelectual” sería capaz de comprender que el otorgarle derechos (merecidos, por cierto) a los homosexuales, no significa quitarle derechos a los heterosexuales. No es como que un día vamos a despertar y todos los matrimonios heterosexuales van a ser anulados o las personas heterosexuales perseguidas y discriminadas. Tampoco habría un derrumbe total de la sociedad, como Ratzinger y otros religionistas nos quieren hacer creer. Existen actualmente 10 países en los que el matrimonio homosexual es legal desde hace varios años: Países Bajos (2001), Bélgica (2003), España (2005), Canadá (2005), Sudáfrica (2006), Noruega (2009), Suecia (2009), Portugal (2010), Islandia (2010) y Argentina (2010).

Para decepción de Ratzinger y muchos otros, estos países no se encuentran sumidos en un profundo caos, sino todo lo contrario. Desde 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha llevado a cabo una medición anual del desarrollo humano de cada país, conocido como Índice de desarrollo humano. Toma en cuenta varios factores como esperanza de vida, calidad de vida, ingresos per cápita, niveles de educación, tasas de alfabetización, igualdad de derechos, libertad humana, desarrollo de la mujer, y otros. Un país que califica alto en esta escala es un país con una sociedad bastante sana que estimula el progreso y la prosperidad humana. Estos son los países que ocuparon los primeros lugares en 2010: Noruega, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Irlanda, Liechtenstein, Países Bajos, Canadá, Suecia, Alemania, Japón, Corea del Sur, Suiza, Francia, Israel, Finlandia, Islandia, Bélgica, Dinamarca y España. Es particularmente curioso el caso de los Países Bajos. Mientras en casi todo el planeta las cárceles se llenan cada vez más, en los Países Bajos – en donde la marihuana, y el matrimonio homosexual son legales y la religión cada vez se extingue más – se están cerrando prisiones por escasez de ocupantes. Nadie que se considere “intelectual”, se hace de la vista gorda frente a estos datos. Pero Ratzinger insiste.

Siendo puramente pragmáticos, la línea recalcitrante que ha tomado la Iglesia con Ratzinger al frente, aunada a su pobre manejo de la creciente cantidad de denuncias de pederastia, no ha sido del todo mala. Cada vez están más vacías las iglesias y cada vez hay más personas que, hartas de la actitud de sus “líderes”, buscan respuestas a sus preguntas y sentido a sus vidas afuera de los dogmas dañinos del catolicismo y que se acercan más a un sano humanismo secular. Sin embargo, los fanáticos son cada vez más fanáticos y parte de esa responsabilidad es de líderes intolerantes como Ratzinger.

Es curioso – y preocupante – ver cómo a pesar de que Europa se vuelve cada vez más secular, América Latina, Estados Unidos y Africa se vuelven cada vez  más religiosos. En estos lugares – coincidentemente, algunos de los más pobres del mundo – las personas siguen rigiendo sus vidas de acuerdo a lo que las enseñanzas religiosas dicen y a lo que personas como Ratzinger promueven.

Uno de los logros más grandes de la humanidad, ha sido el desarrollo de las ciencias. Unidas a la reflexión filosófica, son la mejor manera de descubrir la realidad y de encontrar nuestro lugar dentro de ella. Nos ayudan a comprender nuestra humanidad y nos demuestran – implícitamente, si no directamente – que la mejor manera de relacionarnos es aceptando nuestras diferencias y respetando nuestros derechos individuales, sin por esto dejar de luchar en contra de cualquier forma de estupidez que nos amenace. Una de las formas de estupidez más mortales es el dogmatismo, cuya forma más popular y socialmente aceptada es la religión.

Una forma de erradicar este tipo de mentalidad intolerante y opresora, es a través de la divulgación del conocimiento científico. Es así como dejamos de creer en un universo geocéntrico, en la teoría del flogisto o en la posibilidad de transformar plomo en oro. Es una tarea ardua, que requiere de mucha paciencia, esfuerzo, dedicación y trabajo, que no necesita de complicaciones adicionales. Complicaciones que la religión provee en abundancia. ¿Cómo erradicar supersticiones estúpidas y opresoras en países tan precarios en educación y salud cuando los líderes religiosos predican una visión distorsionada del mundo, de la humanidad, de la ética y de la ciencia?

Es casi imposible.

Christopher Hitchens, en el mismo debate mencionado anteriormente, dijo lo siguiente:

La homosexualidad no es únicamente una forma de sexo. Es una forma de amor, y se merece todo nuestro respeto por esa simple razón.

¿Cuál es la verdadera amenaza a la “dignidad humana y el porvenir mismo de la humanidad”?

¿El humanismo secular, que protege los derechos fundamentales de las personas sin importar su religión, nacionalidad o preferencia sexual o amorosa; o la religión dogmática que promueve Ratzinger que segrega el mundo cada vez más?

La respuesta es obvia.

Oscar G. Pineda

Oscar es un mamífero bípedo, de la especie Homo sapiens. Disfruta observando extrañas y repetitivas manchas en pedazos de papel, y oyendo a personas de acento raro hablar de peces con patas saliendo del mar; usando palabras raras como ‘qualia’ o números con muchos, muchos ceros. Tuvo la loca idea de dedicar su vida a hacer lo que le gusta, así que ahora está estudiando filosofía en la universidad y ciencia en su tiempo libre. Así se siente a gusto, cuestionando todo; hasta lo que “no se debe cuestionar”. Ah, y odia escribir sobre él mismo en tercera persona.

11 Comments

  • Reply January 10, 2012

    Victor

    Excelente artículo! No tenía idea de lo referente a las prisiones en los Países Bajos. Es lamentable el atraso que sufre nuestra sociedad latina, esclavizada bajo los imperios gringo y religioso. Qué decepción debe ser para los católicos el pasar de un líder como lo fue Karol Wojtyla, a Ratzinger. Pero se ve con claridad que estamos viendo el inicio del declive, esperemos que definitivo, de la religión.

    • Reply January 10, 2012

      Admin

      Muchas gracias Víctor. La noticia de las prisiones en Holanda fue publicada en algunos diarios más como una nota curiosa que como una noticia seria, digna de un examen detenido. Es una lástima, realmente.

      Espero poder ver, con mis propios ojos, el fin de las supersticiones religiosas.

  • Reply January 11, 2012

    andre_seul

    Estoy casi seguro que Suiza y Liechtenstein también legislaron el matrimonio homosexual.

  • Reply January 11, 2012

    Daniel

    Esa actitud del papa en realidad sí es algo de esperarse de un intelectual, uno que está metido en una guerra ideológica por medio de la cual la iglesia pretende recuperar la influencia y el poder que ha perdido en el pasado. Es verdaderamente maquiavélico. Pues la idea que parece tener éste papa, y la iglesia en general, es elegir este frente, el de la percepción social de la homosexualidad, como el campo de batalla central, pues saben muy bien que la homosexualidad sigue siendo uno de esos temas que generan una reacción instintiva de rechazo en muchas personas y que trayéndola a colación pueden cerrar el debate a su favor en la mente de éstas personas.
    No se trata simplemente de que la iglesia esté cerrada en sus formas medievales y terca en no dejarlas atrás, se trata en realidad de un muy inteligente y malicioso esquema de ingeniería social en el que aprovechan los prejuicios de la gente a su favor y contra el progreso del laicismo.

  • Reply January 12, 2012

    gladys

    El rechaza la homosexualidad y entonces como se llaman los de la iglesia que han abusado a los niños???

    • Reply January 12, 2012

      almiux

      Se le llama pederastas… no confundas… un heterosexual u homosexual puede ser pederasta…

    • Reply January 12, 2012

      Edgar

      La ignorancia a todo lo que da gladys ahahahhjahahjahj

  • Reply January 12, 2012

    alb

    excelente escrito…

  • Reply January 13, 2012

    Miguel Bolaño Lizcano.

    Nosotros los humanos, no somos nadie para criticar o condenar las leyes de la naturaleza, o en este caso a Dios. La homosexualidad no es un delito, es algo hecho por la misma naturaleza; hasta se ve en las otras especies del reino animal.
    En cuanto a la postura del papa, como representante de Dios en la tierra deberia ser imparcial en estos temas, y mas buscar la manera que los homosexuales sean reconocidos como personas normales y respetarles sus derechos.

  • Reply January 13, 2012

    DESCONOCIDO

    hasta donde se la homosexualidad no la reprueban en la iglesia lo q no permiten es tener sexo o coito entre ellos pero los resiben con buena cara en sus iglesias pero con esa gran condicion y regla

  • Reply January 13, 2012

    desconocido

    creo q le echa a los gay por q si se checan ellos traen el mayor foco de enfermedades venereas por sus practicas y q muchos son bisexuales y eso lo desparrama mas de lo normal PIENSA MUY FRIAS LAS COSAS ESTE NUEVO PAPA

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